2021   HOMENAJE (A TITA)   Lima Modern Gallery, Perú

Surge de una conversación en el 2017 sobre una carta escrita por su abuela materna, Tita Liceti. El objetivo inicial del proyecto era hacer una cuchara cada día durante un año -una medida de tiempo cotidiana y significativa- como ejercicio de constancia, repetición y decisión. Sin embargo, el modelado se adaptó a los tiempos y el proceso de la cerámica, y dejó de ser el objetivo de la obra que finalmente tomó cuatro años en completarse.

Homenaje puede entenderse como un ejercicio de foco: mirar el horizonte, encontrar un punto fijo y no perderlo de vista. Como contemplar una pintura de Georgia O’Keeffe, imaginar el olor de los pétalos blancos y carnosos, y tener la capacidad de mantenerlo en la mente.
        
Al inicio, las cucharas iban a ser hechas de la misma arcilla. Las primeras veinte son de arcilla 6018, de textura graneada. Luego de quemarlas, Valentina cayó en cuenta de que parecían reliquias o restos arqueológicos. Ante esta idea el proyecto cambió y las cucharas también, y lo hicieron de forma orgánica como todo lo que desaparece en el horno de quema.
Finalmente, la pieza más chica representa un dedal, y la más grande, una excavadora. Algo que entra en la mano de uno y algo que es más grande que uno. Ya no era una colección de cucharas para tazas. Eran palas, excavadoras, coladores y huesos. Eran herramientas útiles, inútiles, imposibles. Salvavidas para la imaginación. Metáforas para la vida.
        
Homenaje es una excavación en la memoria propia, en la familiar y colectiva. Es ahondar en un terreno desconocido, descubrirlo, mapearlo; darle forma con las propias manos. Bajar los zapatos del pedestal y ponérselos. Y hacer de ese ejercicio, un ejercicio universal.


Rafaela Maggiolo de Almenara